La creatividad como herramienta implícita para transformar

Dimensionar la complejidad de la práctica educativa es un reto,  que nos plantea la necesidad de considerar todos los elementos que puedan conducir a un buen proceso educativo desde el sujeto como ser inacabado, nos impone la necesidad de inventar situaciones creadoras de saberes desde el dialogo y el intercambio, sin los cuales la práctica educativa autentica no podría darse (Freire, 2003). La disposición que se manifieste en cada participante y el respeto a su desempeño, va orientar el rumbo de trabajo que se desarrolle en cada salón de clases, porque no sucederá lo mismo en una escuela o grado que otro.
Una transformación pedagógica es el resultado del análisis y la de-costrucción continua de saberes trasmitidos, bajo un legado cultural que ha mantenido su hegemonía desde el poder de las elites, lo cual genera una lucha por la praxis encaminada a la liberación del sujeto, en forma consciente de las condiciones de vida donde se encuentra, la utopía posible es trabajar para hacer que nuestras sociedades sean más vivibles, más deseables para todo el mundo, para todas las clases sociales que se puedan transformar (Freire, 2003)
La dialogicidad de la creatividad en la educación, como principio desde la filosofía de la liberación debe poseer una eficaz capacidad teórico constructiva. Pareciera que esta filosofía llega a formular un marco teórico filosófico mínimo, aunque provisorio, que permite pensar los temas que más urgen al mundo oprimido, al pueblo, a la mujer, a la juventud, al magisterio que enfrenta una reforma laboral que lejos de mejorar la educación la está cosificando en términos económicos de calidad productiva. (Dussel, 2011). Los docentes como elemento activo en interacción con los estudiantes, padres de familia y demás compañeros, pueden generar desde su contexto un movimiento de pensamiento para promover la solidaridad de clases, posibilitando que todos los usuarios de la escuela –incluidos padres y comunidad- la utilicen como un espacio para la elaboración de su cultura (Freire, 2007).
Reconocer la creatividad de las personas en su vida cotidiana, más que una moda es un reto que se encuentra en proceso de transformación, porque en la mayoría de los centros educativos se acostumbra al estudiante a repetir la información,  llamada educación transmisora o bancaria por el pedagogo Paulo Freire, encaminando su análisis hacia una educación problematizadora desde el contexto de cada estudiante (Freire, 2010), de igual manera Díaz Marchant propone una escuela cariñosa en uno de sus libros atendiendo la subjetividad del estudiante y su valor ontológico, así como reconocer la visión de Peter Mclaren sobre la pedagogía crítica, la cual no se ubica físicamente en ninguna escuela ni en ningún departamento universitario, sino constituye un conjunto homogéneo de ideas, que se pretende aplicar en este taller; los teóricos educativos críticos están unidos en el intento de fortalecer a los débiles y de transformar las desigualdades y las injusticias sociales. Aunque constituyen solo una pequeña minoría de la profesión académica y de los profesores de centros públicos, el movimiento es lo bastante sustancial como para suponer una presencia que reta a la profesión docente (Mclaren, 1997)
La sonrisa de los niños, el trabajo con las personas más necesitadas, reconocer lo bello que hay en cada persona, para construir un mundo posible donde el compromiso con la sociedad, sea una referencia para volver al principio de la creación donde el hombre convivía armónicamente con la naturaleza. Donde solo utilizaba lo que de ella ocupaba, reconocerse como un ser finito con una oportunidad para construir su historia y transformar la historia en comunión con la comunidad, con el mundo que se mantiene en constante cambio, donde todos buscan la libertad en base a las condiciones de vida que cada uno desarrolla, partiendo del contexto en que se encuentra; en las escuelas el jugar, pensar y crear son actividades que contribuyen al desarrollo máximo de las personas, ya que fomentan el desempeño afectivo e intelectual de las mismas.



Bibliografía

Dussel, E. (2011). Filosofia de la liberación (Primera Edicion ed.). México, Distrito Federal, México: Fondo de Cultura Económica.
Freire, P. (2003). El grito manso (Segunda ed.). México: Siglo XXI.
Freire, P. (2007). La educación en la ciudad (cuarta ed.). (S. Araújo Olivera, Trad.) México: Siglo XXI.
Freire, P. (2010). Pedagogía del oprimido (segunda, nuevo formato: cuarta reimpresion ed.). (J. Mellado, Trad.) México: Siglo XXI.
Mclaren, P. (1997). Pedagogía crítica y cultura depredadora. (P. Pineda Herrero, Trad.) Barcelona: Paidós educador.


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