TELEFONO DESCOMPUESTO

Presentación

Imagine que una mañana llega al patio de la escuela y los alumnos se encuentran divertidos jugando al “teléfono descompuesto”, piensa un poco más e inicia un viaje hacia el mundo de la imaginación donde nada tiene límites, es ahí donde compara el proceso de transmisión de información entre el docente y el alumno, con este ejercicio de intercambio verbal entre varios niños, donde generalmente se distorsiona el mensaje.
En cuestión educativa se percibe la apropiación de la información, desde los programas de estudio y los diversos materiales que fueron elaborados por autores preparados en el tema, que buscaron la manera proporcionar datos necesarios para favorecer un perfil de egreso en la educación básica, que les permita a los niños continuar sus estudios hasta  el nivel profesional o desempeñarse en un oficio adecuadamente. Los maestros leen, estudian y aplican los temas que fueron planteados en los documentos, partiendo desde su interpretación con actividades y dinámicas que forman parte de su bagaje cognitivo. Dentro del grupo de alumnos cada uno entiende e interpreta de acuerdo a sus concepciones, y construye nuevos esquemas de aprendizaje en forma particular.
En el proceso de interacción en clases durante la jornada de trabajo, participan principalmente los alumnos y el docente en diversas situaciones cotidianas, mediante la transmisión del contenido a través de la exposición de información y explicación de instrucciones a seguir para realizar actividades, donde los alumnos transforman sus concepciones a partir del intercambio con sus semejantes, el docente y el contenido a desarrollar dentro del salón de clases. La interpretación que cada individuo hace en el acto educativo es diferente, como describe Adam Shaff en su libro Historia y Verdad (1970) presentando el punto de vista de varios autores que describen un mismo suceso “La revolución francesa” en la cual se percibe un sesgo individual de acuerdo al contexto intelectual y social de cada escritor del mismo hecho.
Los registros anecdóticos, los mapas conceptuales, el diario de grupo, los carteles, los cuentos, etcétera reflejan la perspectiva de aprendizaje de cada estudiante, es curioso escuchar la frase “es que así le entendí, profe” cuando un trabajo es diferente al resto de los compañeros, en estos textos los alumnos expresan libremente sus conocimientos; además los niños cada bimestre o fin de curso los estudiantes son sometidos [FJA1] (nos es de manera voluntaria) a la resolución de exámenes para conocer cuantitativamente los niveles de adquisición del currículo, además sirve para calificar numéricamente sus resultados en cada grado escolar.
El objeto de estudio en esta investigación pretende describir el proceso mediante el cual los alumnos reflejan en múltiples acontecimientos su aprendizaje, respecto a  los temas propuestos en los programas de estudio con productos realizados de manera cotidiana, que demuestran sus logros del perfil de egreso.
Desde mi labor percibo una relación compleja entre los resultados de los exámenes aplicados a los docentes y alumnos, con las producciones que realizan los estudiantes en las clases, al observar las evidencias que demuestran los alumnos se contraponen con referencia a las competencias propuestas en los planes de estudio, por ello cuando realizo el diario de grupo con los estudiantes, cada alumno redacta lo que interpreta de la clase y da prioridad a lo que ellos consideran mas importantes, de igual manera realizo mi propia interpretación que en ocasiones coincide o no con lo que se plantea en estos documentos.
Es común escuchar a los padres decir la frase “pero es que si sabe, no se que le paso” cuando se les entrega el examen de sus hijos y ponen a revisarlos, o cuando el docente hace la revisión de los aciertos obtenidos en la prueba ENLACE, el contenido fue trabajado en clase desde una perspectiva interactiva entre el docente y el grupo, donde se busco la manera de facilitar el aprendizaje con diversas estrategias, mientras que en el examen el contexto lingüístico difiere de la interacción que se produjo en clase.
            Como docente frente a grupo y futuro investigador percibo que las principales evidencias de que existe un problema para ser investigado son las siguientes: la incongruencia que se refleja en los trabajos realizados en clase

Trabajos en clase
Exámenes
-Periódico mural
-Revistas escolares
-Murales y carteles
-Maquetas
-Exposiciones
-Mapa conceptuales
-Cuentos, poemas y canciones
-Diario de grupo
-Los resultados de los exámenes aplicados bimestralmente a los alumnos
-Incongruencia entre los resultados de los exámenes aplicados a los docentes y los alumnos.
-Prueba ENLACE
El aprendizaje que cada individuo adquiere, es el resultado de un proceso cognitivo que lo acompaña durante toda su vida, donde existen elementos que inciden directamente en la apropiación del conocimiento, por ello podemos[FJA2]  señalar que ni los propios hermanos gemelos que son criados en el mismo hogar, asisten a muchos lugares juntos y están en contacto dentro de un contexto familiar similar, se apropian de la misma información; igualmente asistir a una conferencia con un especialista en determinado tema, es garantía de [FJA3] que tu cambies automáticamente tu forma de actuar, por ello quiero[FJA4]  hacer una analogía de esta situación para trasladarla al acto educativo, donde continuamente existe una relación jerarquizada entre el docente y el grupo de alumnos, donde cada uno adquiere, complementa o transforma su conocimiento a partir de la interacción desde diversas perspectivas. En el libro Dificultades del aprendizaje de las matemáticas (p.51) escrito por Bruno D´ Amore escibe el tema: “Influencias del contrato pedagogico y de sus clausulas en las actividades matemáticas en la escuela primaria” en el punto #1 se menciona que no es una idea nueva: De igual manera el libro Estudiar Matematicas: El eslabon perdido entre la enseñanza y el aprendizaje de Yves Chevallard (1997) señala que el contrato pedagogico gobierna entonces los aspectos generales que afectan el entorno del estudio, es decir, los aspectos no específicos de la obra a estudiar. El contrato pedagogico se parece al sistema operativo de un ordenador  ̶ que sería la escuela ̶ , en el sentido de que posibillita el funcionamiento de distintos programas –los contratos didácticos- que permiten realizar tareas especificas de estudio. Así por ejemplo, el contrato pedagogico exige del alumno una confianza general en el profesor, en las desiciones que éste toma, y un respeto a su autoridad. Al mismo tiempo, también exige del profesor una atención y responsabilidad especiales hacia los alumnos y sus condiciones de trabajo.

En mi contexto laboral existen diversos acontecimientos que merecen la pena ser estudiados, sin embargo mi proyecto de investigación se centra en el análisis del dominio del contenido del docente, desde los programas de estudio y la apropiación del alumno de la información que se le ofrece, para comprender la correspondencia entre lo que se plantea y lo que refleja el alumno a través de producciones orales y escritas.
El docente como agente transmisor de conocimientos[FJA5] , requiere modificar su desempeño para trasladar el discurso innovador que ha leído en diversos materiales, hacia un desempeño que genere situaciones didácticas donde reconoce[FJA6]  el contexto como un medio físico o de situación a partir del cual se considera un hecho. El entorno contextual puede ser material (algo que se presenció en el momento de ocurrir el hecho) o simbólico (por ejemplo el entorno cultural, histórico u otro), también se puede[FJA7]  definir como el conjunto de circunstancias en el que se produce el contenido a enseñar, que promueva la reflexión, critica y participación de los estudiantes mediante una concientización por comprender el mundo que les rodea, asumiendo esta valiosa función con el ejemplo, para demostrar la congruencia no solo en palabras sino en hechos que son más significativos para los estudiantes. De esta forma el rol docente sufrirá[FJA8]  modificaciones, para dar paso a facilitar el conocimiento mediante las herramientas que el entorno escolar ofrezca y las concepciones que acompañen a cada uno de los alumnos.
Existen muchas inquietudes sobre la problemática que se quiere estudiar, ya que vienen a la mente algunas preguntas como las siguientes ¿Qué relación existe entre lo que se aprende y lo que se enseña? ¿Cómo es el proceso de apropiación del contenido del sujeto? ¿Qué condiciones permiten la transposición didáctica en el aula y su vida cotidiana? Estas incógnitas continuamente se enriquecen o desechan para guiar el análisis de los datos obtenidos.
Las preguntas de investigación que delimitan este proyecto se enfocan en elementos subjetivos que requieren una sistematización rigurosa para describir ¿Por qué se observa una incongruencia entre lo que se pretende lograr en el perfil de egreso contemplado en los planes de estudios, con los productos que entregan los alumnos en clase, así como en los resultados de las evaluaciones externas aplicadas a los estudiantes?
Esta investigación tiene por objetivo:
-Conocer las condiciones en que se apropian del conocimiento y lo reflejan los individuos, partiendo desde las interpretaciones del alumno hasta contemplar  a los diseñadores de los planes y programas que plasman desde sus propias concepciones, con énfasis en una investigación crítica sobre el proceso de aprendizaje.
-Comprender la correspondencia entre lo que plantean los programas de estudio con lo que demuestran en su vida cotidiana los educandos; con el propósito de proponer una alternativa pedagógica para elevar la calidad de la educación.
En la investigación que realizo, contemplo[FJA9]  discutir los siguientes conceptos partiendo del estado del arte[FJA10] : contrato pedagógico, la transposición didáctica y la interpretación cognitiva con fines educativos, además del significado de contenido y contexto dentro del proceso educativo, principalmente en referencia al aprendizaje de la información que es recibida de diversas fuentes.
 
a)    Contrato pedagogico
1762: “Contrato social” de  J. J. Rousseau
1973: “Contrato pedagogico” de J. Filloux
1978: “Contrato didáctico” de G. Brousseau
«se trata del conjunto de compartimientos del enseñante que son esperados por el alumno y de conjunto de comportamientos del alumno que son esperados por el enseñante» (Brousseau, 1986) «… el contrato didáctico “concierne” también al saber (…). Las clausulas del contrato organizan las relaciones que alumnos y enseñante mantienen con el saber. El contrato regula con mucho detalle la cuestión. Cada noción enseñada, cada tarea propuesta se halla sometida a su legislación» (Chevallard, 1988).
En una publicación de la revista de educación del Centro de Investigación y Documentación Educativa, se presenta el tema “Contrato de investigación y contrato didáctico” en las paginas 114-115; el concepto de contrato didáctico encuentra sus orígenes en el contrato social de Rousseau, y fue introducido en la didactica de las matemáticas por Guy Brousseau para indicar «esas costumbres (especificas) del maestro esperadas por el alumno, y los comportamientos del alumno, esperadas por el maestro» (1979, p.181) Considerando como una especie de principio generador de significados y de conductas, el contrato didáctico permite elaborar estrategias convergentes de categorización del real. «… las clausulas del contrato  ̶̶ escribe Chevallard ̶  organizan las relaciones que los alumnos y el enseñante mantienen con el saber. El contrato regula hasta los últimos detalles del asunto. Cada noción enseñada, cada tarea propuesta, se encuentra sometida a su legislación. En consecuencia, el contrato determina (tanto para el enseñante como para el enseñado) una Weltanschaung particular, una visión del mundo didáctico que se escluye otras visiones posibles y muchas vece ajenas, a la visón del mundo donde se desarrollan normalmente los individuos fuera de la relación didactica» (1983, p.15)
Es, por tanto, mediante un análisis en términos de contrato, que podemos redefinir la situación de aprendizaje como el lugar donde el enseñante pone en juego sus competencias para hacer aprender un saber (definido como «objeto de aprendizaje» y dispuesto como tal) al alumno, el cual debe mostrar que esta en disposición de apropiarse de ese saber propuesto por el maestro. Además, cada saber aparece en un determinado momento de la historia de la clase; el maestro, pero también el alumno, deben poder situarle en relación de los conocimientos ya capitalizados por el grupo-clase, conforme al contrato didáctico que rige.
Se activa el contrato didáctico cuando, bajo la dirección del profesor, el alumno entra verdaderamente en contacto con una obra concreta para estudiarla y se adentra en ella. Se pasa del contrato pedagogico al didáctico cuando la relación entre dos (profesor y alumno) se convierte realmente en una relación entre tres: el alumno, la obra a estudiar y el profesor como director de estudio. Si retomamos la metáfora anterior, el contrato didáctico sería el programa del ordenador que, en un sistema operativo adecuado, permite realizar tareas concretas (aunque no cualquier tipo de tareas).

Vemos, pues, que el contrato didáctico solo puede existir cuando existe un contrato pedagogico y, más allá, un contrato escolar.en realidad, el contrato escolar y el contrato pedagogico, mediante su contenido y la manera como son interpretados, afectan en gran parte los tipos de contratos didácticos posibles, aunque estos queden principalmente determinados por la obra a estudiar (Chevallar, p.205).
En una revisión del libro Bases filosóficas, pedagógicas, epistemológicas y conceptuales para la didáctica de la matemática se describe en el contrato didactico de la siguiente manera: Después de la mitad de los años ´70 ingreso en el mundo de la investigación en didactica de la matemática la idea de contrato didáctico, lanzado por Guy Brousseau ya desde los años ´60 pero hecha famosa gracias al celebre articulo de 1986. La idea se reveló repidamente en forma fructífera y vino definitivamente sancionada por las investigaciones de los primeros años ´80. Fueron después de los estudios de la segunda mitad de los años ´80 a decretar el triunfo y la plena teorización: en esta participaron varios estudiosos de todo el mundo; la idea viene reconocida y entra a formar parte del lenguaje aceptado por la entera comunidad internacional.
Esta idea, de espíritu del todo francés, no era del todo nueva. En 1973, Jeanine Filloux introdujo el termino de contrato pedagogico para definir algunos tipos de relaciones entre profesor y alumno. La idea de J. Filloux era un contrato general, más social que cognitivo, mientras que el contrato didáctico de Brousseau tiene en cuenta también el conocimiento en juego. El primer intento de “definición” del contrato didáctico, es el siguiente: “En una situación de enseñanza, preparada y realizada por el maestro, el alumno generalmente tiene como tarea la de resolver un problema (matemático) por él presentado, pero el acceso a esta tarea se hace a través de una interpretación de la pregunta puesta, de las informaciones dadas, de las exigencias impuestas que son constantes de la forma de enseñar del maestro. Estos hábitos (específicos) del docente esperados por el alumno y los comportamientos del alumno esperados por el docente constituyen el contrato didáctico” (Brousseau, 1986)

b)   Transposición didáctica
En la revisión bibliográfica virtual por el medio electrónico (internet) encuentro[FJA11]  el libro Introducción a la didactica de las ciencias y las matemáticas escrito por Samuel Joshua y Jean-Jaques Dupin, donde se hace un recuento histórico sobre este concepto de la siguiente manera:
La pedagogía tradicional creyó que podía obviar la consideración de los saberes empleados en una relación didactica. Si se les tiene en cuenta, sólo es una función del manejo más o menos grande que de ellos tienen los alumnos. Hay entonces allí un progreso notable para alcanzar una descripción mas realista de los procesos didácticos, pero continua siendo insuficiente. En efecto, los saberes aparecen como dato, un objeto fijo cuyas características pueden ser definidas a través de desiciones exteriores a los actos didácticos propiamente dichos, como un simple resumen de los saberes más desarrollados por ejemplo.
Francis Halbawachs ya observaba la necesidad de una “física” del maestro, cualitativamente de la del “físico” y la del “alumno” (1975). De hecho, es cierto que la presencia en clase de un objeto a enseñar es la consecuencia de una historia particular, el resultado de un tratamiento didáctico que obedece a exigencias precisas. Son esos mecanismos generales los que permiten el pasaje de un objeto de saber a un objeto de enseñanza; fueron estudiados en matemáticas por Yves Chevallard (1985ª), y se reagrupan bajo el nombre de transposición didactica.
Para iniciar su libro Desarrollo conceptual del calculo, Ricardo Cantoral y Rosa Maria Frafan (2004) contemplan un apartado con el siguiente titulo:
“Elementos de la teoría de la transposición didactica”
La palabra transponer, del latín transponére, significa poner una cosa más allá, en un sitio distinto del lugar que ocupaba. El término transposición didactica se refiere, en general, al proceso mediante el cual tiene lugar la acción de transponer un saber hacia un sitio didáctico. Digamoslo así: llevar el saber al ámbito escolar.
La pedagogía tradicional ha creido en la posibilidad de pasar de una consideración o asunción de los saberes, así, aparecen como un dato, un objeto previamente fijado, de modo que se puede definir las características de su introducción mediante elecciones externas a los actos didácticos propiamente dichos, como si se tratara de un simple “resumen” de los conocimientos mas desarrollados de la ciencia.
En 1975, Francis Halbawachs notó la necesidad de idear una “física del maestro” cualitativamente distinta de aquella del “físico” como de la del “alumno”. De hecho, reconocio que la presencia en clase de un objeto a enseñar es la consecuencia de una historia en particular, el resultado de un tratamiento didáctico que obedece a limitaciones precisas. Son mecanismos generales los que permiten el pasaje de un saber a un objeto de enseñanza. Yves Chevallard fue quien inicio estudios en ese sentido en el campo de las matemáticas y las ha reagrupado bajo el nombre de transposición didáctica.
El profesor hace explicito ante el alumno un método de producción de la respuesta: como responder a la ayuda de los conocimientos anteriores, cómo comprender, construir un conocimiento nuevo, cómo aplicar las lecciones anteriores, reconocer las cuestiones, como aprender, adivinar, resolver, etcétera. Para enseñarlas un profesor debe reorganizar los conocimientos con el fin de que ellos se presentan a esta descripción a esta epistemología.
Es el principio de modificación de los conocimientos el que cambia su organización, su importancia relativa, su presentación o su génesis en función de las necesidades del contrato didáctico al que hemos llamado, justamente, transposición didáctica.
Con referencia al concepto descrito en wikipedia se define como transposición didáctica al proceso por el cual el saber se convierte en un objeto de enseñanza, es decir, ciertos contenidos seleccionados como aquellos que se deben enseñar en un tiempo y lugar dados, son transformados en contenidos enseñables.
Para eso debe existir un doble proceso de descontextualización y recontextualización, que transforma el contenido inicial en un contenido con fines pedagógicos. Según Yves Chevallard, la transposición didáctica es la transformación del saber científico o saber sabio en un saber posible de ser enseñado. La pedagogización de contenidos iniciales que provienen del campo cultural en sentido amplio, es un proceso complejo que debe ser revisado constantemente para mantener alto el nivel de actualización de laeducación.
El proceso de traducción de los contenidos contiene algunas operaciones frecuentes como la simplificación, modificación y reducción de la complejidad del saber original y la moralización del contenido.
Generalmente en la transposición didáctica se dan por sentados saberes anteriores y necesarios para poder moverse en el marco del contenido a enseñar. Hay determinadas actitudes y predisposiciones necesarias para, por ejemplo, desarrollar un pensamiento lógico-matemático que no están incluidas en el proceso de transposición. El mecanismo de transposición revela los conocimientos aptos para enseñar y aquellos que no pueden ser escolarizables.

Comentarios